Hay épocas en las que por determinadas circunstancias se produce un descenso en la actividad hostelera. El mes de agosto en las ciudades, la cuesta de enero, el frío de febrero, las fechas anteriores a las fiestas cuando la gente ahorra y sale menos, etc. Siempre suele haber bajones periódicos en este negocio. Y es en estos momentos cuando hay que saber gestionar de manera eficaz. Para ello, te damos las claves para reducir gastos en un restaurante.

Es un hecho consumado, si los ingresos disminuyen, también hay que disminuir los gastos para evitar consecuencias terribles en el futuro. De este modo afrontaremos con éxito el descenso en las ventas, e incluso con algo de suerte, podremos ahorrar un poco. Te explicamos cómo hacerlo para salir victorioso y que tu negocio no se resienta.

2 claves para reducir gastos en un restaurante

Ahorro de energía

No nos solemos dar cuenta, pero a veces, en este tipo de negocios se derrocha mucha energía. Y claro, esto tiene un coste, y al precio que tienen la luz, el gas y el agua, suele ser bastante elevado. Estas acciones, no solo se deberían implantar en épocas de ahorro, sino siempre, ya que la reducción de la factura será significativa. Estas son las sencillas medidas a tomar:

  • Apagar las herramientas de trabajo y los fogones cuando no se usen.
  • Apagar las luces que no sean necesarias o las que no se estén utilizando.
  • Tener las cámaras frigoríficas ordenadas y bien clasificadas y saber lo que se va a sacar de ellas con antelación, para tenerlas abiertas el tiempo justo y no derrochar energía.
  • Usar el agua necesaria y no desperdiciar. Por ejemplo, mientras te enjabonas las manos, o enjabonas vajilla y dejas el grifo abierto, se desperdician muchos litros.

Optimización de materias primas

Mediante la correcta adquisición de ingredientes, puedes ahorrar bastante. Para ello, tan solo tienes que hacer lo siguiente:

  • Comprar productos de temporada. Salen más baratos y están más buenos.
  • Tener claras las cantidades que se van a usar cada día en cada plato. Hazlo para comprar lo que se vaya a usar, y no adquirir de más. De este modo no generaremos desperdicios y además usaremos producto fresco.

Estas son algunas claves efectivas para reducir gastos en tu restaurante. Y si tienes que cambiar la carta por este motivo, recuerda que ahora, con Menumaker, lo tienes más fácil que nunca.