El fin primero y último de todo negocio es ganar dinero. En el caso de la hostelería, este objetivo no varía. Por ello es obligatorio pensar en todos y cada uno de los detalles. En este sentido, te mostramos hoy cómo diseñar una carta de menú de restaurante rentable.

Qué hay que tener en cuenta para diseñar una carta de menú de restaurante rentable

Hacer una carta rentable es clave para el éxito de tu establecimiento. Por eso te contamos cuatro claves básicas que debes tener en cuenta cuando encares el diseño. Apunta.

Te tienes que diferenciar

Existen multitud de locales por el mundo. Así pues, piensa primero en la relación calidad / precio. Ese será ya de por si el primer punto de diferenciación. Pero además, tienes que tener claro cuál es tu concepto de negocio y ofrecerlo al comensal de forma concisa y clara. Asegúrate de que los platos son atractivos y todo está acorde con la línea del local y su filosofía.

Ofrece variedad

Es importante que el cliente, cuando acceda a tus instalaciones, pueda disfrutar de una carta variada. Dentro de tu línea, ofrece diversas bebidas, vinos y cervezas, por ejemplo. Crea una buena diversidad de postres y dale a elegir entre carnes diferentes, pescados, verduras, etc., todo ello en relación al estilo y temática de tu restaurante.

Carta simple

Es un hecho, las cartas excesivas suelen dejar poso negativo en el cliente. Es mucho mejor que sea sencilla, concisa, variada dentro de su limitación y con una calidad y precio bien ajustada a las pretensiones del local. Recuerda que si es demasiado larga, también te obliga a comprar más stock, lo que puede bajar la rentabilidad.

Carta visual

Además de ser sencilla, variada y coqueta, es necesario que sea visual. Es decir, que cuando el comensal la lea, quiera probar cada plato que le llamó la atención. Crea menús atractivos, con sus descripciones correspondientes y con un diseño llamativo que puedes implementar gracias a MenuMaker de forma sencilla y rápida.

Ya sabes cuatro puntos clave para crear una carta de menú de restaurante rentable. Ahora depende de ti. Pero recuerda, el éxito de tu negocio está en tu mano. ¡Haz un buen trabajo!